words per minute

5

DanielGS


00:00

Speed

Hay una fantasía erótica que con todas las parejas que he tenido siempre ha estado latente: Que mi novio le hiciera sexo anal a mi vecina. La verdad es que era una idea que me excitaba a la vez que me perturbaba. Lo prohibido me ponía a mil, pero a la vez me preguntaba si me haría daño hacer realidad esta fantasía de que mi novio le hiciera sexo anal a mi vecina. Mi vecina no me conocía, pero yo ‘de vista’ la conocía muy bien. Era la típica tía buena que se paseaba desnuda por la casa y salía al balcón a tender la ropa con los pechos al aire. Cada vez que tendía la ropa, observaba con detenimiento el vaivén de su perfecto culo al entrar de nuevo en casa. Tenía un culo de esos redondos y gruesos, de esos para darles un buen ‘cachete’. Sus piernas, perfectamente torneadas, conjuntaban con unos pechos jóvenes, de los que brillan por su firmeza sin la ayuda de un sujetador. Era una tía increíble, y me moría de envidia y de excitación al mismo tiempo al ver ese cuerpo perfecto y esa cara de ángel con pelo rubio, largo y laceo. Siempre que venía mi novio a casa cerraba el balcón de mi habitación, tapaba la cortina y me aseguraba que no la podía ver. En el fondo, no podía soportar sentir tantos celos, aunque reconozco que cuando se iba, inmediatamente lo primero que hacía era masturbarme una vez tras otra, imaginándome a mi novio haciéndole sexo anal a mi vecina. Incluso multitud de veces lograba imaginarme que yo era él y que la pegaba y la penetraba con un tremendo miembro. Esta historia se repetía una vez tras otra y llegó un momento en que noté que esos celos y esa envidia se habían convertido en pura excitación. Me gustaba la idea, porque eso indicaba que cada vez estaba más cerca de hacer realidad esa fantasía: mi novio haciendo sexo anal con mi vecina.
words per minute
0
wpm
accuracy
0%
Text Practice - Time 449 - English

words per minute