words per minute
11
Emebel
00:00
Speed
En el mundo de nuestras emociones, pensamientos, actitudes y conductas, cualquier trabajo de autoayuda requiere un conocimiento razonable de quienes somos como seres individuales y sociales. La premisa de esta idea no es más que el viejo axioma socrático que ensalza los beneficios de conocerse a uno mismo. Este conocimiento nos va a dar una visión realista de nuestras posibilidades y limitaciones, y nos permitirá identificar las facetas de nuestro carácter y las situaciones que están bajo nuestro control. Seguidamente, nuestra labor consiste en tratar de, por un lado, eliminar los aspectos personales y las circunstancias que nos debilitan o nos hacen sufrir y, por otro, fomentar aquellas cualidades que nos facultan y las coyunturas que nos hacen sentirnos satisfechos. Aprender estas estrategias, sin embargo, requiere curiosidad, introspección, autodisciplina, esfuerzo y una dosis razonable de confianza. Pero a cambio, nos aporta una herramienta fundamental para extraerle a la vida lo mejor que ofrece. El conocimiento de uno mismo también implica ser consciente de las consecuencias positivas y negativas de nuestros actos, tanto a corto como a largo plazo. Aprender de las experiencias pasadas nos ayuda a cambiar y a evolucionar.